
En las inmediaciones de la Basílica de Santa María, al comienzo de la calle Santa María encontramos...
La construcción del ferrocarril, concluida en 1888, vino a facilitar por un lado el desplazamiento de la burguesía bilbaína hasta la playa portugaluja para tomar baños de mar y, por otro, el trasiego de mercancías y materias primas.
El edificio de La Canilla, de factura clasicista según un proyecto de Pablo Alzola y Minondo, fue estación término de la
línea que se denominó siempre ferrocarril Bilbao-Portugalete.
A principios del siglo XX, la línea de ferrocarril fue prolongada hasta Santurce mediante la apertura de un túnel bajo la villa. En la década de 1960 La Canilla pasó a ser gestionada por la Corporación Municipal, quien acometió su restauración.
El edificio conocido como la "Casa del Mar" abrirá sus puertas durante la segunda quincena del enero de 2006, albergando como exposición permanente el fondo histórico-artístico de Altos Hornos de Vizcaya, la empresa referente de la industrialización vizcaína.
RIALIA está concebido como un museo social, dedicado a la clase trabajadora en torno al hierro. La sociedad en cambio, con los fenómenos migratorios y el movimiento obrero, son dos de los aspectos que componen la primera mirada.
Sin embargo, el protagonismo del hierro en la Comarca, desde su extracción mineral a su transformación en acero, y la aparición de un tejido empresarial, supusieron la mayor transformación en el paisaje. Fábricas, infraestructuras de transporte, adecuación urbanística, y otras consecuencias del capitalismo industrial, componen la segunda mirada.
Compuesto por seis secciones en torno a estas tres miradas, el recorrido panorámico por RIALIA culmina con un sorprendente montaje audiovisual, así como con una muestra de arte inspirado en el hierro. Las vanguardias artísticas también fueron contagiadas por el hierro, no solo como materia prima, sino como elemento de búsqueda de nuevas expresiones artísticas, de volúmenes, espacios y sensaciones.
El espacio que dejó libre el ferrocarril fue convertido en un paseo ajardinado en cuyo centro se sitúa una fuente circular, factura moderna. Adolfo Areizaga (1878), realizó las cuatro esculturas de mármol que representan las cuatro estaciones.
Hacia el final del paseo se encuentra una escultura de bronce, alegoría de la lucha del hombre por canalizar la ría y hacerla navegable, que fue adquirida por el Ayuntamiento a la desaparecida fábrica "Aurrera".
Continuamos la visita recorriendo el paseo junto a la ría, pero esta vez en dirección al Puente Colgante. En el camino hacia la Plaza del Solar encontramos El Puerto Nuevo.
Es el actual puerto donde atracan los remolcadores y prácticos que conducen a las embarcaciones hasta el puerto de destino.
Ubicado en el centro de la Plaza del Solar, se construyó en 1912 bajo la dirección del arquitecto Emiliano Pagazaurtundua.
Ejemplo de la arquitectura del hierro, su estilo es ecléctico con claras influencias mudéjares.
Su planta es octogonal y en él destacan los arcos lobulados decorados con liras y gárgolas en forma de cabeza de león, así como la cúpula de doble casquete, de gusto francés.
En el extremo de la Plaza del Solar, en dirección al Puente Colgante, se encuentra la que fuera residencia de veraneo de D. Manuel Calvo, indiano portugalujo que adquirió una grán fortuna en Cuba. Su ubicación data de 1.871, siendo la edificación mas antigua del primer ensanche portugalujo.
En 1.904 tras la muerte de Manuel Calvo, la finca fue cedida al Ayuntamiento, convirtiéndola en café- hotel. Tras su incendio fue totalmente reformado, intentando respetar su fachada de estilo clasicista.
Actualmente es el " Gran Hotel Puente Colgante ", con vistas a la Ría del Nervión y al mar.
El Puente Colgante conecta a la villa jarrillera con el municipio de Getxo, en la Margen Derecha.
Construido en 1893, fue el primero de su clase en el mundo entero ya que la necesidad de paso de grandes buques no dejaba construir un puente clásico y hay que decir que hoy en día solamente funcionan nueve.
Esta impresionante construcción de hierro sigue siendo el método más utilizado para atravesar los 160 metros de orilla a orilla, y por su interés ha sido considerado Patrimonio de la Humanidad.